Don Isaac Abravanel, nacido en la ciudad de Lisboa en el año de 1437 (5197 del calendario hebreo), en el seno de una rica familia judía, los Abarbanel, conocidos también como Abravanel, que llevaban en Portugal desde hacía casi 100 años, por lo que fue educado por los mejores profesores portugueses de mediados del siglo XV llegando a responsabilizarse de las finanzas de grandes nobles del Reino de Portugal, por aquel entonces un Estado próspero gracias al comercio atlántico centralizado en la capital, Lisboa, lo que ayudó a superar la crisis económica del siglo anterior que se había extendido en el tiempo, bien entrado el “Cuatrocientos”.
A mediados de la década de los 70 del siglo XV, entra al servicio de
Cuando tenía 46 años de edad, Don Isaac fue uno de esos sospechosos de conspirar contra el rey Juan II de Portugal. En
"Y se conspiró contra ellos, diciendo: Sois reos de muerte, porque habéis conspirado contra mí todos vosotros, para entregarme a mí y a mi país en mano de los reyes de Sefarad".
Por todo lo anterior, se vio obligado a marcharse al Reino vecino que los Reyes Católicos de Castilla y Aragón estaban construyendo con la idea de unificar lo que en su día fue Hispania, empresa de enorme envergadura que era seguida con recelo por la monarquía portuguesa por lo que ello podía implicar para su seguridad ante el empuje expansionista de los reyes Fernando e Isabel a cuyo servicio entró Abravanel, el cual se estableció en la localidad de Segura de León (Extremadura), donde iniciaría una extensa obra literaria en hebreo volcada básicamente en el estudio de
Cuando los judíos fueron expulsados de los Reinos hispánicos, los Abravanel emigraron a Italia aunque otra rama lo haría al Imperio turco viajando unos terceros al norte de África, pero sería Europa el continente por el que se diseminarían principalmente, en el siglo XVI y una vez comenzó a colonizarse el Nuevo Mundo, también por América, en el siglo XVII.
Sin embargo, la relación con España venía de muy atrás pues está documentada la presencia de algunos miembros de esta gran familia en la ciudad de Sevilla, desde su conquista por los reyes cristianos Fernando III, el “Santo” y Alfonso X, el “Sabio”. De hecho, el servicio prestado a
Los Abravanel fueron tesoreros y recaudadores de impuestos durante el siglo XIV pero con motivo de las persecuciones de finales de este siglo, Samuel Abravanel se vio obligado a convertirse al cristianismo si quería sobrevivir junto a su familia, si bien optó por marcharse a Portugal, donde el rey Juan I les acogía consciente de que era beneficioso para su Reino ya que los judíos eran famosos por ser excelentes administradores. Una vez en territorio luso y sin peligro que correr, renunció al cristianismo para volver a practicar libremente sus creencias religiosas.
Judah Abravanel, hijo de Samuel y padre de Isaac, entraría al servicio financiero de Don Fernando de Portugal y del poderoso Duque de Braganza por lo que Isaac crecería en un ambiente refinado, convirtiéndose en un erudito de una vastísima cultura al dominar el latín, el hebreo, el castellano y el portugués y estudiar tanto cultura y religión judías como escolástica medieval y filosofía grecorromana, lo que le permitiría escribir su primera obra con tan solo veinte años de edad: Las formas de los elementos.
El hijo de Isaac Abravanel fue un reputado médico que llegaría a ser el doctor personal del Gran Capitán en sus campañas italianas así como un profuso escritor de estilo platónico, firmando sus obras como “León Hebreo”.
Isaac Abravanel siempre defendió su inocencia ante los reyes de Portugal pero no fue oído por lo que acabó dedicándose en cuerpo y alma a su nuevo País, Castilla. Aquí, otro ciudadano judío muy importante, Abraham Señero, que trabajaba para
En
"Y me concedió Dios gracia ... a los ojos de los príncipes que se sientan al frente del reino .......... y estuve próximo a ellos muchos días y me ocupé en su servicio ocho años, con riqueza y con honor que se les hace, y viviendo con ellos me afiancé en sus cortes y sus castillos (…) “ y me afiancé el honor de reyes y príncipes del país” (…) "fui la cabeza de todo mi pueblo, y se calmó como lluvia para mí; después de mis palabras no cambiaban".
Pero en 1492, de repente, todo cambió y a pesar del esfuerzo recaudador y de los servicios prestados, sus Católicas Majestades le dieron la espalda tanto a él como al resto del pueblo judío, cuando nunca supusieron amenaza alguna para la estabilidad del Reino:

"Llamé a mis amigos, que ven el rostro del rey, para pedirles por mi pueblo, y los nobles se concertaron para hablar al rey con toda energía para que retirase los documentos de la ira y de la cólera y los pensamientos que había pensado contra los judíos para aniquilarlos" (…) "y como víbora sorda cerró su oído, no me respondió nada".
Lo cierto es que los reyes le apreciaban por su experiencia sobradamente demostrada y confiaban en que se convirtiera al cristianismo para así poder quedarse en España pero Isaac Abravanel no era un cobarde y decidió no dar la espalda a sus correligionarios y acompañarles en su amarga expulsión de la que consideraban su tierra, en la que habían vivido generaciones y generaciones desde tiempos romanos, una especie de nueva tierra prometida en la que convivían con cristianos y musulmanes no sin ciertos roces por otro lado lógicos pero también comunes a otros reinos (no se trató de un fenómeno aislado de España). En cambio, Sefarad era un verdadero paraíso, con un clima cálido pero agradable y solar de las tres grandes culturas, como pudo verse en al-Andalus, un experimento único en el Mundo. Cierto que hubo persecuciones de índole religiosa, pero pronto los reyes comprendían que los judíos eran los mejores gestores y expertos comerciantes por lo que no tenía sentido castigarles. En
De todos modos, lo normal era que se viera a los judíos como personas normales y corrientes, dedicadas al comercio y que vivían en juderías pero a fin de cuentas barrios con sus sinagogas y escuelas talmúdicas y que si en ocasiones fueron tratadas como verdaderos guettos, con medidas legales segregacionistas por parte de algunos monarcas influidos por
Sí existieron algunos roces entre gremios pero rara vez. Seguro que cuando los musulmanes del reino de Granada, ya conquistado, vieron la procesión judía abandonar sus casas, llorando amargamente desconsolados, entre los cuales figurarían amigos suyos, sentirían un nudo en el estómago ya que en ese mismo momento se estaban percatando de que las Capitulaciones de Santa Fé eran papel mojado y que sin duda, si se expulsaba a los judíos cuando algunos de ellos habían ayudado en la toma de Granada, las siguientes víctimas del fanatismo religioso cristiano español de los siglos XV y XVI serían los propios musulmanes.
Seguro también que muchas familias cristianas no veían con buenos ojos la expulsión de los judíos con cuyos hijos los suyos jugaban a menudo. Es más, tanto cristianos como musulmanes acogieron a judíos y muchos se convirtieron al cristianismo solo por permanecer en la que era su patria. Pero Isaac Abravanel, aunque podía entenderlo, no era de esta clase de hombres:
"Y marcharon sin fuerza, trescientos mil estandartes del pueblo dijo, yo entre ellos, desde joven a anciano, niños y mujeres, en un día, desde todas las ciudades del reino. Y yo también elegí su camino, el camino del barco, "en el corazón del mar"; y yo en medio del destierro vine [a Nápoles] con toda mi casa".
En el puerto de Valencia, Isaac Abravanel embarcó con su familia, rumbo a Nápoles, donde el rey nombró a Isaac su tesorero. En 1494, el nuevo rey de Nápoles, Alfonso II, le mantuvo en el cargo, pero se vieron ambos obligados a huir cuando los franceses invadieron Nápoles. Una nueva tragedia sacudiría a Isaac: su gran enciclopedia, que pudo rescatar de España y llevarse consigo, una verdadera joya literaria, fue destruida por los soldados franceses.
El depuesto rey y su leal servidor junto con sus respectivas familias se marcharían a Messina, donde su protector, el rey Alfonso, moriría.
Al año siguiente regresaría al Reino de Nápoles, una vez se marcharon los franceses pero nunca olvidaría Sefarad (España), a la que tanto amaba. Es probable que junto con la familia Ibn Daud de Lucena fueran de los clanes judíos más antiguos que llegaron a Hispania tras las guerras judías del siglo I a.C. en que los romanos destruirían el Primer Templo de Jerusalén.
Su periplo no acabaría en el sur de Italia puesto que, en 1503, Isaac se traslada al norte, a la floreciente Venecia, donde participaría activamente en su política comercial como consejero de renombre.
El final de Isaac es tan triste como su vida, plagada de destierros, uno tras otro, a pesar de la lealtad que siempre mostró a los monarcas a los que sirvió, lealtad no correspondida por esos reyes ávidos de riquezas y poder y que no dudaban en sacrificar a sus mejores hombres en pro de su desmedida ambición. Aunque murió en Venecia, sería enterrado en Padua pero los soldados franceses entraron en la ciudad y una vez más arrasaron todo lo que encontraban a su paso, entre otros lugares el cementerio donde fue enterrado Isaac Abravanel; ni siquiera un lugar sagrado como este fue respetado en esa vorágine depredadora en la que se habían convertido las campañas bélicas de Italia. La tumba de Isaac se perdió, destrozada como las demás, por lo que se desconoce qué fue de ella. Un final, sin duda, amargo e injusto para alguien cuyo único pecado fue tener un alto concepto de la lealtad y de la integridad.
Su obra literaria es muy extensa; este es tan solo un resumen:
Comentarios:
- Comentario a los Profetas
- Comentario a
- Comentario al Libro de Josué
- Comentario al Libro de Jueces
- Comentario al Libro de Samuel
- Comentario al Libro de Reyes
- Comentario al Libro de Isaías
- Comentario a Jeremías
- Comentario a Ezequiel
- Comentario a los Doce profetas menores
Ensayos:
- Fuentes de Salvación
- Anunciador de Salvación
- Las Victorias de su Mesías
- Corona de los Ancianos
- Principio de
- Sacrificio de Pascua
- Herencia de los Padres
- Guía de Perplejos de Maimónides
- Obras de Dios
-
El estilo de Abravanel es reiterativo y es contrario a interpretaciones racionalistas y alegorías, dando más importancia a las lecciones de tipo moral. Su brillantez y lo prolífico de su obra le convierte en uno de los grandes pensadores del siglo XVI, cuando verdaderamente comienza a darse a conocer su obra de forma masiva.
Se podría decir que fue un humanista que estudió diferentes materias, por lo que dominaba varias disciplinas lo que trasladado a su trabajo como hombre de finanzas o gestor de fortunas ya fueran reales, esto es, de las monarquías a cuyo servicio estuvo, ya de grandes señores de la nobleza portuguesa, castellana o italiana, lo que le reportaría un gran prestigio pero también le granjearía las envidias de muchos contemporáneos que se sentían amenazados por su influencia. Sin embargo, Isaac se había criado en un ambiente tolerante, recibiendo de su padre el consejo de conocer antes a los hombres por sus cualidades y potencial que hacerse una idea de ellos preconcebida dejándose llevar únicamente por sus creencias religiosas. Gracias a este planteamiento, se aleja de la simplicidad de muchos estudiosos eclesiásticos que todo lo reducían a la voluntad de Dios, como excusa pues no comprendían nada de lo que les rodeaba ni se molestaban en hacerlo, mientras que Abravanel analizaba detenidamente su entorno y cualquier escrito que comentara si bien es verdad que, llevado por su universo profético de ángeles y demonios, para este magnífico empresario y asesor financiero, el Mundo se entiende perfectamente comprendiendo antes las Sagradas Escrituras, por lo que se dedicó a estudiarlas a fondo. Sin embargo, supo diferenciar un poder civil de otro eclesiástico como la forma de gobierno más aconsejable (durante su estancia en Venecia llegó a decir que el mejor Gobierno de un Estado era el de los jueces, similar al de la "Serenísima República de San Marcos").
Aún así, estableció un método de trabajo novedoso y adelantado a su época como fue introducir un texto que después es comentado ampliamente, como hoy en día sigue haciéndose además de clasificar su ingente obra en colecciones con temáticas parecidas llevando un orden que pocas veces hemos visto ni antes ni después de él salvo ya entrado el siglo XIX.
Isaac Abravanel, un hombre honesto y cumplidor, leal hasta la muerte pero desencantado de la realeza de la que se dio cuenta que no hacía mejores a los hombres sino más viles. Defendió su inocencia en la conjura de Portugal durante toda su vida, incluso cuando ya en Venecia los enviados comerciales portugueses le miraban con recelo al comprobar que asesoraba al Gobierno del Dux; a fin de cuentas, su condena a muerte por la justicia portuguesa seguía vigente.
Debió de ser muy duro comunicar a su pueblo que los Reyes Católicos de Castilla y Aragón habían decretado expulsarles cuando la toma de Granada estaba aún reciente, una campaña en la que habían participado Abravanel y otras grandes familias judías de modo muy activo y que más que motivo de tristeza y pesadumbre debería haber sido la celebración de una victoria merecida que en gran parte fue debida a su excelente gestión al frente de los recursos militares cristianos. En cambio, los reyes les pagaron sus servicios con la expulsión.
Unos monarcas obsesionados por la unidad absoluta con lo que hacer realidad
Edicto de Expulsión de los judíos de España
Respuesta de Isaac Abravanel a los Reyes Católicos:
Sus Majestades:
Abraham Senior y yo agradecemos esta oportunidad para hacer nuestra ultima expresión en palabras llevando la voz de las comunidades Judías que nosotros representamos, condes, duques y marqueses de las cortes, caballeros y damas no es un gran honor cuando un judío es llamado a asistir por el bienestar y seguridad de su pueblo.
Pero es una mayor desgracia cuando el Rey y la Reina de Castilla y Aragón y por supuesto de toda España tiene que buscar su gloria en gente inofensiva.
Encuentro muy difícil comprender como todo hombre judío, mujer y niño pueden ser una amenaza la fe Católica.
Muy fuertes pero demasiados fuertes cargos.
¿Es que nosotros lo destrozamos?
Es todo lo opuesto. ¿No estáis Vos admitiendo en este edicto a confinar a todos los Judíos en lugares restringidos y de tantas limitaciones en nuestros privilegios legales y sociales sin mencionar obligándonos a usar disturbios humillantes? ¿No fueron suficientes las opresiones impuestas, no nos aterrorizo con su diabólica Inquisición? Déjeme hacer esta materia perfectamente dura para todos los presentes no dejare callar la voz de Israel en este día.
Escuchad Oh los cielos y adjudique escuchar, Rey y Reina de España por mi Isaac Abravanel dirigirme a Vos yo y mi familia somos descendientes directamente del Rey David verdadera sangre real la misma sangre del Mesías corre por mis venas. Es mi herencia y yo lo proclamo en nombre del rey de Israel.
En nombre de mi pueblo, el pueblo de Israel, los escogidos por Dios declaro son inocentes y sin culpa de todos los crímenes declarados en este abominable edicto. El crimen y la transgresión es para Vos no es para nosotros soportar el decreto sin justicia que Vos habeis proclamado hoy será su derrota y este año en el cual imagina como el año de la gran gloria será la vergüenza más grande de España. Siendo como recompensa de esta virtud individual, siendo bien reconocido que la palabra de honor es su cometido apropiado para las buenas obras nobles de modo adicional cuando un acto inapropiado se cometiera que la reputación de la persona sufriría. Y cuando los Reyes y Reinas cometen hechos dudosos se hacen daño a ellos mismos. Y como bien se dice entre más grande la persona que comete un error el error es mayor.
Errores si son reconocidos temporalmente pueden ser corregidos y el ladrillo que soporta la estructura endeble puede ser vuelto a colocar en la posición correcta. Así mismo un edicto errado si es cambiado a tiempo puede ser corregido pero objetivos religiosos han aventajado la razón y malos consejos han precedido justo razonamiento. El error de este edicto será irreversible lo mismo que estas obligaciones que proclama el Rey y la Reina míos, escuchadme bien: error ha sido su error profundo e inconcebible como España nunca haya visto hasta ahora. Vos sois los únicos responsables como armas del poder de una nación como las artes y letras dan las pautas de sensibilidades mas refinadas si Vos habeis aplacado el orgullo del Infiel Musulmán con la fuerza de su ejercito dando muestras de conocimiento del arte y la guerra por que de su estado interno de su conciencia ¿Con qué derecho sus Inquisidores recorren los campos quemando libros por miles en piras publicas?
¿Con qué autoridad los miembros de la Iglesia desean ahora quemar la inmensa biblioteca Arábica de este gran palacio moro y destruir sus preciosos manuscritos? porque, es por su autoridad mi Rey y mi Reina. En lo más profundo de sus corazones Vuestras Mercedes han desconfiado del poder del conocimiento, y Vuestras Mercedes han respetado solo el poder. Con nosotros los Judíos es diferente. Nosotros los Judíos admiramos y estimulamos el poder del conocimiento. En nuestros hogares y en nuestros lugares de rezo, el aprendizaje es una meta practicada por toda una vida. El aprendizaje es nuestra pasión que dura mientras existimos; es el corazon de nuestro ser; es la razon de acuerdo nuestras creencias para los cuales hemos sido creados. Nuestro agresivo amor a aprender pudo haber contrabalanceado su excesivo amor al poder. Nos pudimos haber beneficiado de la protección ofrecida por nuestras armas reales y Vos os pudieseis haber beneficiado de nuestros adelantos de nuestra comunidad y el intercambio de conocimientos, y digo que nos hubiésemos ayudado mutuamente.
Así como se nos ha recordado de nuestra falta de poder de modo que su nación sufrirá de las fuerzas de un desequilibrio que Vuestras Mercedes han dado su inicio. Por centurias futuras, vuestros descendientes pagaran por sus apreciados errores del presente. Vuestras Mercedes verificaran y la nación se transformara en una nación de conquistadores. Buscando oro y riquezas, viviendo por la espada y reinando con un puño de acero.
Y al mismo tiempo os convertiréis en una nación de iletrados, vuestras instituciones de conocimiento, amedrentadas por la continuación herética de extrañas ideas de otras tierras y otras gentes, no serán respetados. En el curso del tiempo el nombre tan admirado de España se convertirá en un susurro ente las naciones. España, que siempre ha sido pobre e ignorante, España la nación que mostró tanta promesa y que ha completado tan poco. Y entonces algún día, España si preguntara a sí misma: ¿que ha sido de nosotros? ¿Por qué somos el hazme reír entre las naciones? Y los Españoles de esos días miraran a su pasado porque sucedió esto. Y aquellos que son honestos señalaran a este día y a esta época lo mismo cuando esta nación se inicio. Y la causa de su decadencia no mostrara a nadie mas que a sus reverenciados soberanos Católicos, Fernando e Isabel, conquistadores de los Moros, expulsores de los Judíos, fundadores de la Inquisición y destructores de inquisitivas mentes de los Españoles.
El edicto es testimonio a la debilidad Cristiana. Esto ha demostrado que los Judíos son capaces de ganarle a los siglos. Argumento viejo sobre estas dos creencias. Esto explica el porque existen falsos Cristianos: estos los Cristianos cuyas creencias han sido sacudidos por los argumentos de que el Judío que conoce mejor. Esto explica porque la nación Cristiana se perjudicara como dice que lo ha sido. Deseando silenciar la oposición Judía, la mayoría Cristiana ha decidido no seguir argumentando eliminando la fuente del contra argumento. La oportunidad hacia el Judío no se le otorgó.
Después de hoy esta es la ultima oportunidad a traer este tema en tierra Española. En estos últimos momentos de libertad otorgada por el Rey y la Reina, y yo como representante de la Judería Española, reposara en un punto de la disputa teológica. Yo lo dejare con un mensaje de partida a pesar de que a Vuestras mercedes no os guste.
El mensaje es simple. El histórico pueblo de Israel, como se ha caracterizado por sus tradiciones es el único que puede emitir su juicio si Jesús y sus demandas de ser el Mesías, y como Mesías su destino fue de salvar a Israel, de modo que debe venir de Israel a decidir cuando debe salvarlo. Nuestra respuesta es la única respuesta que importa, o si acaso Jesús fue un falso Mesías. Mientras el pueblo de Israel exista, mientras las gentes de Jesús continúen en rechazarlo. Su religión no puede ser validada como verdadera. Vuestras Mercedes pueden convertir a todas las gentes, a todos los salvajes del mundo, pero mientras no convierta al Judío, Vuestras Mercedes no han probado nada excepto que Vuestras Mercedes pueden persuadir a los que no están informados.
Lo dejamos por este confortante conocimiento. Por que Vuestras Mercedes pueden disponer de sus poderes, nosotros poseemos la verdad por lo alto. Vuestras Mercedes podrán desposeernos de individuos, pero no podrán desposeernos de nuestras almas sagradas y la verdad histórica la cual es el único testigo nuestro.
Escuchad Rey y Reina de España, en este día Vuestras Mercedes han engrosado la lista de fabricantes de maldades contra los remanentes de la Casa de Israel si Vuestras Mercedes se empeñan en destruirnos, todos han fracasado. Mas, sin embargo, nosotros prosperaremos en otras tierras lejanas. Y doquiera que iremos, el Dios de Israel estará con nosotros. Y a Vuestras Mercedes Rey Fernando y Reina Isabel la mano de Dios los atrapara y castigara por la arrogancia de sus corazones.
Hágase a Vuestras Mercedes autores de esta iniquidad, por generaciones a venir, será relatado repetidamente como su fe no fue benevolente y como su visión fue cegada. Pero más de sus actos de odio y fanatismo, el coraje del pueblo de Israel será recordado por haberse enfrentado contra el poderoso Imperio Español y nos hemos apegado a las herencias religiosas de nuestros padres, resistiendo a los argumentos inciertos.
Expúlsennos, arrójennos de esta tierra que hemos querido tanto como Vos, per los recordaremos Rey y Reina de España como los que figuran en nuestros santos libros como aquellos que buscaron nuestros daños. Nosotros los Judíos con sus hechos en las paginas de la historia, y de los recuerdos de nuestros sufrimientos e incurrirán en mayor daño a sus hombres mas que el mal que nos ha causado.
Nosotros les recordaremos y a su vil edicto de Expulsión por siempre.
Adolfo Estévez
Pd.: En la actualidad, Argentina es el País sudamericano donde la comunidad judía es más importante. En esta Nación hermana, existe la Fundación Abravanel por si alguien deseara conocer algún dato más sobre la interesante obra de Isaac Abravanel o su familia.
Etiquetas: Era moderna
Nacido en Stratford on Avon el 23 de abril de 1564, era el tercero de ocho hijos aunque de una acaudalada familia pues su padre era John Shakespeare, comerciante y político local.
Su madre era católica por lo que sufrió de niña junto a su familia las persecuciones de Isabel I.
Su nivel cultural ha dado mucho que hablar pues se sabe que fue un pésimo estudiante por lo que se llegó a especular con la posibilidad de que diera su nombre al verdadero autor de sus obras quién permanecería en el anonimato, por el motivo que fuera, pero nunca se pudo comprobar esta hipótesis. Lo cierto es que no existe nada escrito por Shakespeare que no sean sus obras teatrales o poéticas, ni cartas, ni ensayos, ni nada.
Con tan solo 18 años se casó y tuvo tres hijos, aunque uno murió en 1596, cuando ya llevaba en Londres siete años.
En Londres se enroló en la compañía teatral Chaberlain’s Men, más tarde conocida como King’s Men, propietaria de dos teatros, The Globe y Blackfriars y con los que ganaría mucha fama y dinero (se repartían beneficios), trabajando primeramente como actor y posteriormente como autor.
Gracias al mecenazgo del conde de Southampton, prosperó notablemente pero también le supuso algún problema posterior con
Vivió en Londres durante 24 años hasta que a la edad de 49 se retiró a su ciudad natal, con una inmensa fortuna invertida en inmuebles en Londres y otras localidades.
Para 1592 ya era bien conocido en Londres por sus obras “Enrique VI” y “La comedia de los equívocos”.
Publicaría su primer éxito con 29 años de edad, el poema “Venus y Adonis”, viniendo después otros poemas como “El rapto de Lucrecia” (1594) y los Sonetos (1609), todos ellos amorosos (tenía fama de romántico empedernido).
Pero fueron sus 34 obras teatrales las que le darían fama mundial, siendo una de las más exitosas “Sueño de una noche de verano”.
Shakespeare consiguió llegar al espectador gracias a la forma coloquial de hablar de los personajes de sus obras, sin tanta carga ni tecnicismo absurdos que nadie comprendía.
El año 1600 marca un antes y un después en su obra: aparecen sus grandes tragedias como “Hamlet”, “Otelo” o “Macbeth” y las conocidas como «comedias oscuras».
“Pericles” sería su tragicomedia más conocida pero lo cierto es que Shakespeare solo publicó 16 de sus obras en vida; el resto aparecerían en el Folio, recopilación que serviría de base para todas las ediciones posteriores.
Sin duda, Shakespeare ha sido uno de los más importantes e influyentes dramaturgos de
Murió el 23 de abril de 1616 (un día después que Cervantes, el otro gran literato universal de la época, aunque es probable que no se conocieran) y fue enterrado en la iglesia de Stratford.
Su carrera podemos dividirla en cuatro etapas:
Antes de 1594 (relata
- Enrique VI
- Ricardo III
- La comedia de los equívocos
- La doma de
1594-1.600 (Historia y comedias alegres):
- Tito Andrónico
- Los dos hidalgos de Verona
- Trabajos de amor perdidos
- Ricardo II
- Enrique IV
- Enrique V
- Sueño de una noche de verano
- El mercader de Venecia
- Mucho ruido y pocas nueces
- Las alegres casadas de Windsor
- Romeo y Julieta
- Julio César
1.600-1.608 (tragedias y comedias oscuras):
- Como gustéis
- Noche de Epifanía
- Hamlet
- Otelo, el moro de Venecia
- El rey Lear
- Antonio y Cleopatra
- Macbeth
- Troilo y Crecida
- A buen fin no hay mal principio
- Medida por medida
Desde 1608 (tragicomedias románticas y colaboración con John Fletcher):
- Coriolano
- Timón de Atenas
- Pericles, príncipe de Tiro
- Cimbelino
- El cuento de invierno
- La tempestad
- Enrique VIII
- Los dos nobles caballeros
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Etiquetas: Era moderna
Francisco Carlos Luís Napoleón de Bonaparte reinó con el nombre de Napoleón III porque entre su tío, el emperador Napoleón (algunos pensaban que era su padre, lo que le atormentó durante toda su vida, no tanto ser su hijo como no saberlo a ciencia cierta) y él mismo, hubo un Napoleón II, rey de Roma entre 1811 y 1814.
El hecho de que Napoleón III no supiera realmente quién era su padre le desconcertó, pero no era para menos ya que teóricamente fue el rey de Holanda, Luís de Bonaparte, hermano del emperador Napoleón, siendo su madre, la hija de Josefina, la emperatriz ya que ésta se había casado con Napoleón en segundas nupcias. Los rumores decían que Napoleón había tenido una relación con su sobrina adoptiva, Hortensia, de 24-25 años de edad, catorce años más joven que él. Las sospechas eran aún más serias en el momento en que Hortensia defendía a ultranza el pasado imperial de los Bonaparte y en concreto la gloria de Napoleón I cuando su marido había sido obligado a renunciar al trono de Holanda por el propio Napoleón, creándose una gran enemistad entre los dos.
En cualquier caso, Napoleón III nació en París en 1808, un año sumamente importante:
El uno de enero se prohíbe definitivamente la importación de esclavos en Estados Unidos aunque como es bien sabido esa abolición no fue respetada. En vez de ir barcos propios, otros de otras nacionalidades servían de esclavos a los Estados sureños.
El emperador Napoleón ocupa los Estados Pontificios con sus tropas e invade España; Rusia, con la ayuda de Francia y Dinamarca, entra en guerra con Finlandia.
El rey de España abdica en su hijo, Fernando VII y el Pueblo de Madrid se levanta contra los franceses en el archiconocido “dos de mayo”, magistralmente retratado por el genial pintor español Francisco de Goya. José de Bonaparte es proclamado rey de España y de las Indias Occidentales pero en julio se produce la gran derrota imperial en Bailén. De todos modos, Napoleón coloca en el trono de Nápoles al mariscal Murat. Los franceses vencerían la resistencia española en las batallas de Tudela y Somosierra.
El Imperio turco pasa a ser gobernado por el sultán Mahmud II que vería posteriormente como su Estado se desmorona al igual que el español, siendo 1808 el año del comienzo de la independencia no solo de España con respecto a Francia sino también de las colonias españolas con respecto a su metrópoli, el Reino de Fernando VII.
Como vemos, un año muy interesante.
En 1815, su familia es desterrada después de la caída de Napoleón, por lo que termina de criarse entre Suiza y Baviera.
Crece convencido de que Francia debe recuperar su glorioso pasado y vencer la humillación a la que le sometieron las grandes potencias europeas tras la caída del Imperio napoleónico, el Primer Imperio Francés.
Comienza siendo un conspirador liberal viajando por toda Italia e intenta derrocar a Luís Felipe de Orleáns del trono de Francia, en dos ocasiones, sin éxito, pero debido a sus intentonas fue condenado a cadena perpetua aunque consiguió fugarse a los seis años de cautiverio, refugiándose en Inglaterra. Por entonces tenía 38 años de edad.
En 1848, con
Al poco de subir al poder al frente de
Sin embargo, si se analiza su figura y sobre todo, sus escritos, nos damos cuenta de que ante todo era un napoleónico convencido. Más que un monárquico, era un entusiasta del proyecto de su tío, Napoleón I. De hecho, en 1839 escribió y publicó “Las ideas napoleónicas”.
En 1851 disolvió
Se convertiría en el príncipe-presidente de
En 1853 se casó con la española María Eugenia de Montijo que desde ese momento se convirtió en la emperatriz de Francia.
Su corte fue de lo más peculiar. Él gustaba considerarse socialista (una de las medidas que propuso era destinar nueve millones de hectáreas para colonias agrícolas de explotación ciudadana). Pero su esposa era una monárquica convencida y a su alrededor contaba con republicanos y simpatizantes de
El Imperio duraría mucho más que el de su tío, nada menos que 18 años (el de Napoleón I tan solo once años) y suele dividirse en dos etapas:
El Imperio autoritario, hasta 1860
Se dice que el favor imperial a
Napoleón se había aliado a Inglaterra (no obstante había estado refugiado en ese país tras su fuga del castillo de Ham en el que estuvo recluido seis años) y participó con ella en
Sufrió un atentado en enero de 1858 por un revolucionario italiano del movimiento “Joven Italia”, llamado Felice Orsini que en cambio escribió una famosa carta en la que animaba al emperador a encabezar el movimiento de unificación de Italia en recuerdo de su pasado revolucionario, lo que activó esa añoranza en Napoleón III y desde ese momento maniobró para que Italia fuera una nación unida bajo un solo soberano aunque con el Papa como referente. La carta no impidió que Orsini fuera a la guillotina.
Garibaldi se alza en Sicilia y Calabria, marchando victorioso hacia Roma. Francia, una vez vencida Austria, dejaría que el Piamonte se encargara de los asuntos italianos y su rey, Victor Emmanuel, acabaría por ser proclamado rey de Italia lo que enojó al Papa Pío IX, que esperaba un mayor poder.
Napoleón III para recuperar la confianza del Papa ayudó a liberar a los cristianos maronitas de Siria, a restablecer las misiones cristianas en China y otras intervenciones en Asia, siempre protegiendo intereses cristianos aunque de uno de esos conflictos, Francia acabó conquistando
El Imperio liberal
Ante el continuo desplante del Papa y del partido católico en Francia, el emperador comenzaría a hartarse y a distanciarse cada año más del Papado e incluso a acercar posturas hacia los liberales, a cerrar instituciones cristianas y a reconocer el nuevo Reino de Italia, enviando embajadores. Si las medidas no fueron más drásticas fue porque la emperatriz, una católica entusiasta, influyó en Napoleón III para que suavizara su animadversión hacia el Vaticano.
Entre 1863 y 1867 se olvidó de Italia ya que le preocupaba más su aventura americana en México donde había instalado a su sobrino, Maximiliano de Austria, como emperador de México, donde acabarían derrotados por el presidente Juárez.
Los Estados Pontificios estaban en manos imperiales con tropas regulares allí destacadas para proteger al Papa pero el nuevo gobierno italiano consideraba que la capital del Reino debía ser
A pesar de ayudar a Prusia en su intención de unificar Alemania, conquistando previamente Austria, para lo que pidió, a cambio, para Francia, Luxemburgo, el canciller Bismarck se opuso y comenzó a rearmarse ante la posibilidad de una guerra con Francia.
En Italia, la facción de Garibaldi invadió los Estados Pontificios pero fueron derrotados por las tropas imperiales. Entonces, el ejército papal pidió continuar la campaña contra el rey de Italia pero el emperador se opuso.
Finalmente, Prusia entra en guerra con Francia produciéndose un gran desastre para el ejército imperial en Sedan donde además el emperador fue capturado. No fue ayudado por las tropas italianas ya que Napoleón III insistía en defender al Papa y en no ceder ante la pretensión italiana de entrar en Roma y declararla su capital, anulando el poder de Pío IX. Esa protección del Papa a pesar de sus desplantes no terminaba de ser entendida en Francia, donde comenzó a acusarse a Napoleón III de ser el causante de la ruina del Estado, con sus empresas exteriores fallidas.
Con el emperador preso, su Régimen fue depuesto, naciendo
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Adolfo Estévez
Etiquetas: Europa contemporánea
Los comienzos de Alejandro Magno
0 comentarios Publicado por Redacción de revistas multiblog en 14:41Su formación es exquisita, impartida por los mejores maestros: Leónidas, encargado de su educación física y Lánice, su institutriz y dama de confianza de su madre, para la poesía, sobre todo la épica. Alejandro crece queriendo emular a los héroes pero su padre le envía a
Con quince años acompaña a su madre a su destierro al comenzar su marido, Filipo, su nueva relación con Cleopatra, una aristócrata. Sin embargo, con 16 años, su padre le reclama y le acompaña desde entonces en las tareas de gobierno pero la relación entre padre e hijo es tormentosa, refugiándose en sus amigos más íntimos: Efestion y Clito.
Queronea, Año III de la 109 Olimpiada.
Una alianza griega se enfrenta a Macedonia. Es un día de Primavera y desde luego la sangre estaba alterada para los 70.000 contendientes. Al frente de las tropas macedonias, las mejores del momento, incluso superiores a los persas (y es más que probable que éstos lo supieran e incluso tuvieran espías en el campo de batalla analizando las tácticas macedonias) se encuentran el propio rey Filipo, su hijo Alejandro y el general más leal y experimentado de Filipo, Parmenio, que por entonces cuenta ya con 62 años; Filipo, 44 y Alejandro solo 18.
Las fuerzas griegas están descoordinadas. Para Alejandro fue el día en que adquirió verdaderamente su mayoría de edad luciéndose al frente de los hieratoi; desde entonces, sus caballeros le fueron tan leales que llegaron a considerarle un dios. Pero Alejandro se parecía más a su padre de lo que se ha dicho, sobre todo en su amor por las fiestas y el alcohol. La noche de la victoria, Filipo se burló de tal modo de los griegos que éstos, humillados, comenzaron a tramar contra él.
Pero lo cierto es que el asesinato de Filipo sigue siendo un misterio. Pudieron perpetrarlo los persas, pagando a Pausanias para matarle, al comprobar el creciente poder del rey de Macedonia. Imaginemos a los espías persas observando la batalla de Queronea, conocedores de un secreto que nadie podía siquiera intuir en Grecia: la debilidad persa. La verdad sobre el Imperio de Darío III es que sus estructuras se tambaleaban; tan solo les quedaba el nombre que seguía infundiendo respeto en todo el mundo antiguo. Pero si Filipo decidía liberar a las ciudades griegas de Asia Menor e incluso continuar hacia el interior de Persia, no podrían frenarle, después de ver lo acontecido en Queronea y el modo en que batallaron. Los persas no fueron enemigo importante para Alejandro como no lo habrían sido para Filipo.
Cuando Filipo murió, Alejandro continuó el sueño de su padre, por lo que muchos autores descartan que él fuera instigador del magnicidio ya que su campaña contra los persas estuvo rodeada de un aura de venganza y odio en todo momento o tal vez deseaba darle otro cariz y Filipo ya no estaba preparado para tan ambiciosa campaña.
En cambio Olimpia es una de las principales sospechosas, despechada por Filipo, si bien éste para aplacar los ánimos epirotas (su esposa procedía de Epiro) casó a su hija con su cuñado. Fue precisamente en los esponsales cuando mataron al rey.
Incluso pudieron ser los griegos, después de la humillación de Queronea. Filipo tenía muchos enemigos, tanto dentro como fuera de su propia casa.
La primera prueba de fuego de Alejandro como rey: la rebelión de las Ciudades-Estado griegas, pero antes había que quitar de en medio al molesto Átalo, tío de la segunda esposa de Filipo. Su influencia en vida de su suegro se había vuelto muy incómoda, además de sus constantes maniobras para destronarle por lo que Alejandro toma la decisión de acusarle de una vez por todas y ejecutarle.
Las Ciudades-Estado griegas se rebelan de nuevo pero en esta ocasión procuran ir más preparadas que un par de años antes en la batalla de Queronea en la que Filipo les humilló. Tebas encabeza la liga que se enfrenta a Macedonia; conocen a Alejandro y saben de su destreza a caballo y de sus dotes como líder y estratega pero creen que su juventud e inexperiencia juegan en su contra. Se equivocan y Alejandro les vence sin problemas.
Los griegos quedan asombrados del carisma de Alejandro. Lucha como uno más, al frente de su fabuloso ejército, la máquina militar más poderosa hasta ese momento y no superada hasta la aparición en
El ejército es profesional y permanente. No se alimenta de levas de campesinos, por muy adiestrados que puedan estar en un momento dado, como el resto de ciudades griegas.
La temible unidad macedonia conocida como syntagma, formada por 256 lanceros cuyas picas tenían seis metros de longitud, encuadradas en las falanges macedonias que contaban con más de 16.000 soldados fueron el terror del mundo conocido. Sencillamente eran invencibles. Contemplaban todas las posibles situaciones de combate con soluciones de movilidad para salir airosas de todas ellas. Solo las increíbles legiones romanas pudieron con ellas 200 años después, en
Para proteger a las falanges, estaban los hipasvistas, lo que hoy conoceríamos como cuerpo de operaciones especiales debido a su agilidad técnica y soltura en el campo de batalla.
Las máquinas de asedio macedonias eran perfectas; nunca antes se había visto algo así. Los persas pensaban que no eran posibles cuando sus espías informaban a sus monarcas de lo que veían en Grecia, de lo que se preparaba allí y amenazaba con invadir Persia en cuestión de poco tiempo.
Además estaba el mejor servicio secreto del momento, en el que se inspirarían después los romanos: los bematisti.
Filipo modernizó la caballería hasta convertirla en un arma poderosa que solía romper las filas enemigas creando desconcierto en las mismas para el ataque definitivo de las falanges. Alejandro la perfeccionaría.
Alejandro, al frente de semejante ejército, no tan numeroso como el persa pero mucho más compacto, experimentado y técnicamente superior y siendo comandante supremo de
En el año 334, tras la batalla del Gránico, primera victoria de Alejandro contra los persas, todo estaba preparado para el comienzo del mito de Alejandro Magno. Mientras tanto, Darío, en su palacio en si ir y venir entre Persépolis y Babilonia, temblaba ante lo que se le venía encima.
Etiquetas: Historia de la Antigüedad
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